La guerra en Gaza agrava los riesgos sanitarios vinculados al uso de biomasa

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La guerra en Gaza agrava los riesgos sanitarios vinculados al uso de biomasa

Durante la guerra en Gaza entre 2023 y 2025, la falta de acceso a fuentes de energía seguras llevó a muchos habitantes a utilizar combustibles de biomasa para cocinar y calentarse. Esta práctica, ya extendida en zonas en crisis, ha provocado un aumento alarmante de problemas de salud, especialmente respiratorios. Una encuesta realizada a 130 jefes de hogar reveló que el carbón, la madera, los residuos de olivo e incluso mezclas de madera, cartón y plástico se quemaban comúnmente, a menudo varias veces al día y durante largas horas.

Los resultados muestran que casi el 94 % de los participantes sufrían de tos con expectoración, mientras que más del 90 % informaban de congestiones nasales, mareos o lesiones relacionadas con la manipulación del combustible. Los dolores de cabeza, la disnea, la bronquiolitis y la neumonía también eran frecuentes, afectando a más de la mitad de las personas encuestadas. Los peores efectos se observaron en aquellos que quemaban residuos de olivo o mezclas que contenían plástico. Por ejemplo, el uso de residuos de olivo multiplicaba por cuatro los riesgos de sibilancias torácicas y neumonía. Las mezclas de madera, cartón y plástico aumentaban fuertemente los riesgos de disnea y sibilancias.

La duración de la exposición también juega un papel clave. Quemar biomasa durante dos horas o más al día multiplicaba por 24 los riesgos de sibilancias torácicas y por 5,5 los riesgos de quemaduras. Los lugares de combustión también influyen en la salud: quemar combustible al aire libre o tanto en el interior como en el exterior aumentaba significativamente los riesgos de disnea, sibilancias y neumonía. Las lesiones también eran más frecuentes en estas condiciones, con un riesgo multiplicado por 17 para aquellos que quemaban tanto en el interior como en el exterior.

Esta situación se explica por las precarias condiciones de vida durante el conflicto. La escasez de gas, electricidad y otros combustibles obligó a los habitantes a recurrir a soluciones improvisadas, a menudo en refugios mal ventilados. La combustión de materiales como el plástico o el cartón libera partículas finas y gases tóxicos, como el monóxido de carbono o las dioxinas, que agravan los problemas respiratorios. En un entorno ya contaminado por las destrucciones y el polvo, estas emisiones añaden una carga tóxica adicional.

Las consecuencias son graves: los síntomas observados superan ampliamente los reportados en contextos más estables. Por ejemplo, la prevalencia de la tos y las sibilancias es mucho mayor que la registrada en Bangladés o Vietnam en estudios similares. Esto se explica por la acumulación de factores de riesgo: hacinamiento, exposición prolongada a emisiones tóxicas, estructuras de refugio dañadas y ventilación insuficiente.

Este estudio pone de manifiesto un círculo vicioso en el que la guerra limita el acceso a energías limpias, obligando a las poblaciones a adoptar prácticas peligrosas, lo que agrava aún más su estado de salud. Los resultados subrayan la urgencia de actuar para proporcionar tecnologías de cocción más seguras y reducir la exposición a la contaminación interior, especialmente en zonas de conflicto donde las precarias condiciones de vida amplifican los riesgos.

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Sources d’information

Référence originale

DOI : https://doi.org/10.1186/s12982-026-02133-4

Titre : Biomass use and its health effects among a sample of the Palestinian community during the war 2023–2025

Revue : Discover Public Health

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : Maher Elbayoumi; Nour Eldin Elbayoumi; Heba Mohammed Arafat; Ohood Mohammed Shamallakh; Ahmed Hassan Albelbeisi; Edris Kakemam

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